Los payasos jamás han reinventado sus rutinas desde la época del Tony Caluga, pero aún siguen llenando circos, y grandes y chicos se siguen riendo como malitos de la cabezas. A quienes creen que crean, se les exige mucho más de los límites lógicos. No importa, pero quién es quién para atribuirse la genialidad (o quién puede ser tan cara de raja para criticar). Son años de praxis, y eso nos atavió al punto de freir ideas en un tarro oxidado con grasa de carretones. Partir enumerando sueños, destrozando acertijos matemáticos, revolviendo los números hasta perderlos, y así inventar un sistema nuevo. Solo eso será una reinvención medianamente interesante, un cambio de formato.
Es interesante verlo, es interesante reirse de la señora que se sacó la cresta, es chistoso ver a Evo Morales haciendo huelga de hambre y es penoso ver a Evelyn Matthei en todos los programas, como si fuera una diva. Es increíble que Edmundo Varas cobre dos millones de pesos por evento. Pero que va a ser, eso es más creativo, parece (en todo caso, ver a un presidente haciendo huelga...).
Pero como yo no soy un payaso, ni un presidente en huelga, ni un ex chico reality (ed mundo siempre fue y será una porquería) no me interesa ser alguien nuevo. Puden cam,biar las actitudes, pero asi soy, y así me muero.


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